La verdad os hará libres (ejercicio filosófico-hermenéutico, 2021)
La verdad os hará libres
Lectura del santo evangelio según san Juan (8,31-42):
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos que habían creído en él:
«Si permanecéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».
Le replicaron:
«Somos linaje de Abrahán y nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: “Seréis libres”?».
Jesús les contestó:
«En verdad, en verdad os digo: todo el que comete pecado es esclavo. El esclavo no se queda en la casa para siempre, el hijo se queda para siempre. Y si el Hijo os hace libres, seréis realmente libres. Ya sé que sois linaje de Abrahán; sin embargo, tratáis de matarme, porque mi palabra no cala en vosotros. Yo hablo de lo que he visto junto a mi Padre, pero vosotros hacéis lo que le habéis oído a vuestro padre».
Ellos replicaron:
«Nuestro padre es Abrahán».
Jesús les dijo:
«Si fuerais hijos de Abrahán, haríais lo que hizo Abrahán. Sin embargo, tratáis de matarme a mí, que os he hablado de la verdad que le escuché a Dios; y eso no lo hizo Abrahán. Vosotros hacéis lo que hace vuestro padre».
Le replicaron:
«Nosotros no somos hijos de prostitución; tenemos un solo padre: Dios».
Jesús les contestó:
«Si Dios fuera vuestro padre, me amaríais, porque yo salí de Dios, y he venido. Pues no he venido por mi cuenta, sino que él me envió».
Reflexión filosófica
El legado del liberalismo ha establecido una concepción errónea de la libertad. La libertad para el liberalismo es negativa. La libertad, si se debe de buscar una definición que sea algo representativa de las corrientes liberales, es la ausencia de coerción por parte del estado o la minimización de la coerción (donde se acepta la coerción “legítima”). Parece que esta concepción de la libertad es hegemónica en occidente y, muchas veces, se adapta a teorías marxistas y/o feministas (que son derivaciones del liberalismo).
El problema de la libertad en el liberalismo es que no encierra la esencia completa del humano. El liberalismo considera al hombre solo en su dimensión social y política – olvida la dimensión personal y teológica del humano. Por esa razón, en el liberalismo, la libertad es contradictoria. Al hombre liberal se le llama libre cuando no es coartado por otro. No obstante, ¿no es el hombre esclavo cuando sucumbe a sus pasiones? El hombre liberal es libre si escoge embriagarse todos los días, mientras el Estado no interfiera en su vida. ¿No es contradictorio referirse a una persona como libre mientras es esclavo de la lujuria, el placer, la gula, y la sed desordenada de poder?
El hombre solo es libre cuando no sucumbe antes sus deseos desordenados. El hombre es libre cuando se deja guiar por la verdad, que siempre es bien. La verdad conduce al hombre hacia Dios, porque Dios es Verdad, y por lo tanto lo conduce al bien, porque Dios es el Bien. Adecuar nuestra vida a Dios es ser verdaderamente libre, porque al conformarnos a su plan, que siempre es bueno, estaríamos viviendo virtuosamente y haciendo el bien y el hombre solo es libre cuando hace el bien. Cuando el hombre hace el mal, es esclavo de las pasiones.
“La verdad os hará libres” es una frase profundamente filosófica. Jesús llega al corazón del humano a través de su corazón y razón. El hombre quiere ser libre y entiende que ser libre es bueno. Ser libre es siempre vivir en Dios y para Él.
Puede que se piense que, al declarar que para ser libres hay que conformarse con el plan divino, solo se esté cambiando de amo y se siga siendo esclavo. Contra esto, sería ilógico decir que se es esclavo del bien, porque es el mal el que nos reprime. Ser esclavo del bien, es ser esclavo de la libertad, lo cual resulta ser ilógico.

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